CONTEXTO DE 1 CORINTIOS
1 Corintios es el cuadragésimo sexto libro de la Biblia y pertenece a las epístolas paulinas del Nuevo Testamento. Su nombre procede de la ciudad de Corinto, próspero puerto griego, con una iglesia fundada por Pablo en su segundo viaje misionero y marcada por los conflictos propios de un entorno diverso.
La carta abarca un arco temporal breve en su redacción, hacia el 55 d. C., aunque responde a problemas acumulados durante varios años. Los escenarios implicados son Éfeso, desde donde escribe Pablo, y Corinto, con sus foros, templos paganos y casas de reunión, mostrando una comunidad joven enfrentada a divisiones e inmoralidad.
En un contexto grecorromano de filosofías rivales y moral laxa, 1 Corintios presenta a un Dios sabio que llama a vivir con santidad, preparando el escenario que retomará 2 Corintios.
ESTILO DE 1 CORINTIOS
1 Corintios combina varios géneros literarios con tono muy pastoral. Alterna la argumentación teológica con respuestas a preguntas concretas, correcciones directas, cánticos y exhortaciones prácticas, usando las expresiones «en cuanto a» y los problemas reportados por la iglesia como hilo conductor de toda la obra.
Su lenguaje es concreto y profundamente apostólico. Pasajes como la predicación de la cruz, el templo del Espíritu, el himno al amor, el informe sobre la cena del Señor, la descripción del cuerpo con muchos miembros o el gran capítulo sobre la resurrección se graban en la memoria por su fuerza doctrinal. Los creyentes aparecen con virtudes y caídas, mostrando a un Dios santo que santifica a su iglesia en medio de las tensiones.
PROPÓSITOS DE 1 CORINTIOS
El propósito fundamental de 1 Corintios es revelar cómo el evangelio transforma la vida de una iglesia concreta, llamada a la unidad, a la pureza y al orden en medio de una cultura opuesta. El libro muestra que la gracia no anula la responsabilidad ética, sino que la fundamenta.
1 Corintios aborda con detalle divisiones, inmoralidad, pleitos, matrimonio, celibato, libertad cristiana, culto, dones espirituales, resurrección y colecta para los santos. Presenta a Cristo como sabiduría y poder de Dios, y a la iglesia como cuerpo orgánico en el que cada miembro tiene una función necesaria.
La carta culmina en la esperanza de la resurrección corporal, fundamento último de la perseverancia en la obra del Señor.
AUTOR DE 1 CORINTIOS
La tradición bíblica atribuye 1 Corintios al apóstol Pablo, como la propia carta declara al inicio, asociando también a Sóstenes en el saludo. El reconocimiento unánime de la iglesia primitiva confirma esta autoría.
Su perfil lo capacita singularmente para esta obra. Fundador de la iglesia de Corinto, tras haber permanecido allí año y medio, Pablo conocía personalmente a muchos creyentes, sus casas y sus debilidades. Escribiendo desde Éfeso hacia el 55 d. C., respondió a informes llegados por los de Cloé y a preguntas planteadas por la propia iglesia en una carta previa. 1 Corintios refleja la voz de un pastor apostólico que corrige con firmeza y ama con ternura a quienes llama sus hijos amados en el Señor.